
Han Yu
768–824 · escritor, ensayista y funcionario chino de la dinastía Tang
Han Yu (768-824) fue un escritor, ensayista, poeta y funcionario chino de la dinastía Tang, considerado uno de los grandes prosistas de la historia de China. Su nombre está ligado al movimiento de la prosa clásica (guwen), que buscaba devolver a la escritura una claridad directa y sobria frente a la prosa recargada de frases paralelas que había dominado durante siglos. Su obra marcó la tradición literaria china y sentó bases para el neoconfucianismo posterior.
Nació en 768 en Heyang, en la provincia de Henan, en el seno de una familia de linaje noble, aunque su padre, funcionario de rango modesto, murió cuando él tenía dos años. Quedó al cuidado de su hermano mayor, Han Hui, con quien vivió en distintos destinos. La familia fue desterrada al sur en 777 por su vinculación con un ministro caído en desgracia, y el hermano murió en 781 mientras servía como prefecto en Guangdong. Han Yu aprobó el examen imperial jinshi en 792, tras varios intentos, pero sus primeros años de carrera fueron inestables: trabajó al servicio de gobernadores militares provinciales antes de obtener un cargo en la administración central en 802, del que fue apartado poco después.
Entre 807 y 819 ocupó distintos puestos en Luoyang y Chang'an y defendió con firmeza el control del poder central sobre las provincias separatistas del noreste. Su momento más conflictivo llegó con el memorial sobre las reliquias del Buda, dirigido al emperador Xianzong, en el que criticaba la influencia del budismo en el país y la ostentosa recepción de un hueso de dedo de Buda. El emperador, ofendido, ordenó su ejecución; sus amigos en la corte consiguieron que fuera degradado y enviado a Chaozhou. Tras una disculpa formal, fue trasladado a una provincia más cercana a la capital. Con el cambio de emperador regresó a Chang'an, desempeñó misiones diplomáticas y llegó a ocupar cargos de alto rango, como el de rector de la universidad imperial. Murió en Chang'an en 824, a los cincuenta y seis años, y fue enterrado en el cementerio familiar de Heyang.
Su pensamiento parte de una defensa del confucianismo como doctrina que une la vida moral privada con el bienestar público. En su ensayo El origen del Dao criticó tanto el budismo como el taoísmo por su vida monástica, a su juicio improductiva económicamente, y por no ofrecer respuestas a los problemas sociales. Recuperó la figura de Mencio y la idea de una sucesión de la Vía (daotong), que tomó en parte de nociones budistas, y elaboró la figura del maestro como encarnación de la Vía en su Discurso sobre los maestros. Aunque se le considera más un intelectual confuciano que un filósofo sistemático, su influencia fue decisiva. Sus escritos inspiraron a Ouyang Xiu y a otros prosistas de la dinastía Song, y su estilo se mantuvo como modelo de la prosa china hasta la renovación literaria del siglo XX. Su poesía, de tono a menudo juguetón, se considera inferior a su prosa, pero también forma parte de su legado.
Ideas clave
- Retorno a la prosa clara: frente a la prosa paralela ornamentada, propuso un estilo directo, conciso y útil, basado en los ideales de la antigüedad.
- Defensa del confucianismo: sostuvo que la moral personal y el orden político debían fundarse en la enseñanza confuciana, con Mencio como referencia.
- Crítica al budismo y al taoísmo: los consideraba improductivos económicamente y ajenos al orden social, aunque distinguió el taoísmo, de origen chino, del budismo, de origen extranjero.
- Sucesión de la Vía: propuso una línea de transmisión de la verdadera doctrina que se remonta a los antiguos sabios, idea de la que nacerían ideas neoconfucianas posteriores.
- El maestro como guía moral: defendió la necesidad de aprender de los maestros, sin importar su posición social.
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