
Hipócrates
459 a. C.–369 a. C. · médico griego del siglo V a. C., considerado padre de la medicina
Hipócrates de Cos fue un médico griego que ejerció en la época de Pericles, en la segunda mitad del siglo V a. C. Se le considera una de las figuras más destacadas de la historia de la medicina y a menudo se le llama «padre de la medicina». Su importancia no reside solo en un descubrimiento concreto, sino en la forma en que entendió el arte de curar: lo separó de la religión y de la especulación filosófica y ayudó a convertirlo en una profesión con normas propias. Conviene advertir, no obstante, que se sabe muy poco con certeza sobre lo que él mismo pensó o escribió, porque su nombre quedó unido a la tradición más amplia de su escuela y a los numerosos tratados del Corpus hipocrático.
Las noticias biográficas son escasas y en parte dudosas. Según Sorano de Éfeso, médico del siglo II que escribió la primera biografía conocida, su padre, Heráclides, también era médico, y Hipócrates aprendió el oficio de él y de su abuelo. Se afirma que estudió filosofía y otras materias con Demócrito y Gorgias, y probablemente se formó en el asclepeion de Cos. Fue discípulo del médico tracio Heródico de Selimbria. La única mención contemporánea que se conserva aparece en el diálogo Protágoras de Platón, que lo llama «Hipócrates de Cos, el de los Asclepíadas». Su yerno, Polibio, también fue alumno suyo y, según Galeno, fue su verdadero sucesor. Hipócrates enseñó y ejerció durante toda su vida y viajó hasta Tesalia, Tracia y el mar de Mármara. Se cree que murió en Larisa, a una edad que las fuentes sitúan entre los 83 y los 90 años, aunque algunas afirman que superó con mucho el siglo.
La escuela de Cos, asociada a su nombre, se distinguía de la de Cnido. Esta última se concentraba en identificar con precisión la enfermedad; la de Cos se fijaba en el paciente, en el curso del mal y en su pronóstico. Como la disección de cadáveres estaba prohibida en Grecia, el conocimiento de la anatomía y la fisiología era muy limitado, y el enfoque de Cos resultó más eficaz en la cabecera del enfermo. Su tratamiento era suave y en buena parte pasivo: confiaba en el poder curativo de la naturaleza, que el médico debía favorecer mediante el reposo, la limpieza y la observación atenta. Los fármacos se usaban con reticencia, aunque no se descartaban por completo.
En el centro de su medicina estaba la teoría de los cuatro humores: sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema. La salud consistía en un equilibrio entre ellos, y la enfermedad en una alteración de ese equilibrio, así que el tratamiento buscaba restablecerlo. Otra idea clave era la de crisis, un momento decisivo del curso de la enfermedad tras el cual el paciente mejoraba o empeoraba, y que se relacionaba con días críticos fijados. También se pensaba que la dieta debía adaptarse al clima y a las estaciones. Buena parte de esta teoría fue abandonada con el tiempo, a medida que la anatomía y la fisiología avanzaron, pero su hábito de observar con cuidado y dejar constancia escrita de lo observado ha perdurado.
Su influencia fue considerable. La práctica de anotar síntomas con exactitud, examinar al enfermo y registrar el caso de forma objetiva se convirtió en modelo para los médicos posteriores. El juramento que lleva su nombre sigue siendo una referencia en la ética médica, aunque el texto que hoy conocemos es posterior a él. Sus tratamientos recibieron críticas en siglos posteriores, y algunos autores modernos se burlaron de su pasividad. Aun así, Hipócrates sigue siendo la imagen habitual del médico antiguo, y el ideal de una medicina basada en la observación clínica y en la responsabilidad profesional le debe mucho.
Ideas clave
- Medicina separada de la religión: las enfermedades tienen causas naturales y no son castigos divinos.
- Pronóstico y observación clínica: anotar síntomas con precisión y prever el curso probable de una enfermedad.
- Los cuatro humores: la salud depende del equilibrio entre sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra.
- La medicina como profesión: disciplina, registros objetivos y conducta ética del médico.
Curiosidades
Los dedos hipocráticos
Se le atribuye la primera descripción del engrosamiento de las puntas de los dedos, signo que hoy se asocia a enfermedades pulmonares y cardíacas. Por eso se conocen como «dedos hipocráticos».
El pulso y la mentira
Se afirma que medía el pulso al paciente en la primera consulta para saber si mentía sobre su estado.
Maestros e influencias
Maestros
- Demócrito 460 a. C.–360 a. C.
Influyó en
- Aristóteles 383 a. C.–321 a. C.
- Avicena 980–1037
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