Conductismo metodológico
Concepto · Psicología
Posición psicológica que estudia solo la conducta observable y medible, excluyendo los estados mentales internos como objeto de la ciencia.
El conductismo metodológico es una posición dentro de la psicología que sostiene que la disciplina debe estudiar únicamente la conducta observable y medible, dejando fuera los estados mentales internos, como pensamientos o sentimientos, que no pueden verificarse de forma directa mediante la observación pública.
El término se asocia sobre todo a John B. Watson, quien en 1924 lo formuló como respuesta a los métodos introspectivos que dominaban buena parte de la psicología de comienzos del siglo XX. La introspección, es decir, el informe que una persona hace de su propia experiencia interior, resultaba difícil de contrastar y, en consecuencia, complicaba la elaboración de predicciones que pudieran comprobarse experimentalmente. Watson propuso que una psicología científica debía apoyarse en lo que puede observarse desde fuera: las respuestas motoras de un organismo y los estímulos del entorno que las provocan o las modifican.
En esta perspectiva, el conocimiento del comportamiento se construye relacionando estímulos y respuestas. Watson y Ivan Pavlov investigaron cómo estímulos neutros, una vez asociados a otros que provocan una reacción refleja, llegan a desencadenar esa misma respuesta, un proceso conocido como condicionamiento respondiente. Así, el fenómeno mental se entiende, en este marco, como un conjunto de relaciones observables entre el organismo y su ambiente, sin necesidad de postular entidades internas no verificables.
El conductismo metodológico se distingue del conductismo radical de B. F. Skinner, que aceptó la existencia de eventos privados, como sentimientos o pensamientos, y los consideró también objeto de la ciencia de la conducta, sujetos a las mismas variables ambientales que la conducta pública. Para el conductismo metodológico, en cambio, esos eventos internos no forman parte de la ciencia de la conducta, aunque no se niegue que existan.
El enfoque tuvo una influencia considerable en la psicología académica durante buena parte del siglo XX y dio lugar a numerosas aplicaciones, desde la modificación de conducta hasta la terapia. Hoy se discute si su rechazo de los estados mentales resulta demasiado restrictivo, y la llamada revolución cognitiva de finales del siglo XX desplazó en gran medida al conductismo como teoría explicativa dominante, aunque algunos de sus métodos y exigencias de verificación empírica siguen vigentes en la investigación psicológica.