Epojé
Concepto · Filosofía
Suspensión del juicio: el estado de no afirmar ni negar nada sobre un asunto incierto, central en el escepticismo y transformado por la fenomenología.
La epojé (del griego ἐποχή, «suspensión») es la suspensión del juicio: el estado mental en el que no se afirma ni se niega nada sobre un asunto. El término se origina en la filosofía griega y fue adoptado sobre todo por la corriente escéptica, aunque en la filosofía moderna adquirió un sentido distinto gracias a la fenomenología.
En el escepticismo pirrónico, cuyo fundador se considera Pirrón, la epojé ocupa un lugar central. Partiendo de la idea de que no conocemos con certeza las cuestiones no evidentes, los pirrónicos sostenían que lo más razonable era abstenerse de afirmar o negar. Sexto Empírico la definió como un estado de la mente por el cual no afirmamos ni negamos nada. Ese reposo intelectual se consideraba un camino hacia la ataraxia, la imperturbabilidad o liberación de la inquietud. Para alcanzarlo, los escépticos utilizaban recursos argumentativos, como los diez modos de Enesidemo o los cinco modos de Agripa, que mostraban la diversidad de opiniones y la falta de criterios decisivos. La epojé no equivalía a negar dogmáticamente toda posibilidad de conocimiento, pues la propia palabra skepsis significa «examinar» o «investigar».
La intensidad del concepto variaba según los autores. Algunos practicaban una suspensión radical en las cuestiones teóricas, mientras que otros se acercaban a una postura probabilista. En el terreno práctico, la epojé se relacionaba con la metriopatía, una actitud de moderación ante los juicios morales. Los estoicos empleaban una noción afín al hablar de abstenerse de asentir a las impresiones dudosas.
Edmund Husserl retomó el término en 1906 y lo transformó profundamente. Para él, la epojé no consiste solo en suspender las teorías sobre el mundo, sino en poner entre paréntesis la creencia ingenua en la existencia de la realidad misma, de modo que los fenómenos puedan examinarse tal como aparecen a la conciencia. Esta operación prepara la reducción fenomenológica. Husserl distinguió entre una epojé universal, que deja en suspenso todas las suposiciones sobre la existencia, y una epojé local, que afecta solo a ciertas presuposiciones. Esta radicalidad diferencia la epojé husserliana tanto de la clásica como de la duda cartesiana.
Hoy el concepto sigue siendo objeto de debate. Se discute si la suspensión del juicio puede realmente lograrse y si la versión fenomenológica conserva el espíritu de la prudencia escéptica, así como la dificultad de aplicar el método de Husserl, cuyas formulaciones cambiaron a lo largo de su obra.
Autores que lo usan
- Arcesilao 314 a. C.–239 a. C.
Suspensión del juicio (epojé): conviene no afirmar nada que no pueda garantizarse con certeza.