Ecología profunda
Concepto · Filosofía
Corriente filosófica ambiental que defiende el valor intrínseco de toda forma de vida y la integración del ser humano en la naturaleza.
La ecología profunda es una corriente de la filosofía ambiental que sostiene que la vida no humana tiene valor en sí misma, con independencia de su utilidad para las necesidades humanas, y que las sociedades modernas deben reorganizarse en consonancia con esa idea. Su rasgo distintivo es la integración total de la persona en la naturaleza: el ser humano no está por encima, sobre o fuera del entorno natural, sino que forma parte de una red de relaciones en la que la existencia de cada organismo depende de la de otros dentro de los ecosistemas.
El término fue acuñado en 1973 por el filósofo noruego Arne Næss en un artículo que lo presentaba como una propuesta teórica, aunque pronto se convirtió también en un movimiento social. Næss situaba la motivación última en premisas más profundas, de carácter espiritual e intuitivo, más que en argumentos meramente técnicos. Entre sus antecedentes se citan la divulgación científica de Rachel Carson, cuyo libro Primavera silenciosa (1962) suele considerarse un punto de partida del movimiento, y las fotografías de la Tierra tomadas desde el espacio durante las misiones Apolo. Bill Devall y George Sessions sistematizaron sus ideas en el libro Deep Ecology (1985), donde formularon ocho principios, entre ellos que el valor de la vida no humana es intrínseco, que la diversidad de formas de vida tiene valor en sí misma y que los humanos no tienen derecho a reducirla salvo para satisfacer necesidades vitales.
La ecología profunda se distingue del ambientalismo convencional, que suele ser antropocéntrico y busca conservar el medio para el aprovechamiento humano. Sus defensores cuestionan la idea de que la naturaleza sea un recurso libremente explotable y señalan que numerosas culturas indígenas mantuvieron durante milenios sociedades sostenibles. Proponen un cambio de paradigma que vaya más allá de eliminar el capitalismo o la idea de crecimiento económico, con transformaciones en los sistemas tecnológicos, económicos e ideológicos. Algunos autores sugieren una reducción gradual de la población humana, aunque sin soluciones drásticas.
El movimiento es criticado por su dificultad para traducir sus principios en políticas concretas y por sus posibles implicaciones para la libertad humana y la justicia social, y ha generado debates sobre cómo conciliar el valor de la naturaleza con las necesidades de las personas. Hoy sus ideas se reflejan en el ecocentrismo, en la ética ambiental y en corrientes como la ecología humana profunda, que busca reconciliar naturaleza y cultura.
Autores que lo usan
- Félix Guattari 1930–1992
Ecosofía: propuesta de articular la ecología ambiental, social y mental como respuesta a los problemas del mundo contemporáneo. - Arne Næss 1912–2009
Ecología profunda: la crisis ambiental tiene raíces filosóficas y culturales, y solo puede resolverse cambiando la forma de entender la relación entre el ser humano y la naturaleza.