
Christian Wolff
1679–1754 · filósofo racionalista alemán
Christian Wolff (Breslau, Silesia, 1679 - Halle, 1754) fue un filósofo alemán, figura central del racionalismo ilustrado entre Leibniz y Kant. Su obra abarca casi todas las disciplinas de su tiempo, expuestas con un método demostrativo-deductivo inspirado en las matemáticas. Kant lo consideró «el mayor de todos los filósofos dogmáticos», y de su nombre procede la escuela de los wolffianos, que dominó la filosofía alemana hasta la irrupción del kantismo.
Hijo de una familia modesta, estudió matemáticas y física en Jena y después se doctoró en Leipzig. En 1706 obtuvo la cátedra de matemáticas en Halle, por recomendación de Leibniz, con quien mantuvo correspondencia y al que debió buena parte de su formación. Su trabajo consistió sobre todo en sistematizar y divulgar el pensamiento leibniziano: abandonó la teoría de las mónadas como núcleo, dejó en segundo plano la armonía preestablecida y recuperó el principio de contradicción como fundamento de la filosofía.
En 1721 pronunció en Halle un discurso sobre la filosofía práctica de los chinos, en el que elogiaba la capacidad de la razón humana para alcanzar verdades morales por sí misma. Los pietistas de la universidad lo acusaron de ateísmo y fatalismo, y en 1723 el rey Federico Guillermo I le retiró la cátedra y le ordenó abandonar Prusia. Acogido por el landgrave de Hesse-Kassel, enseñó en Marburgo hasta 1740. Ese año Federico II le llamó de nuevo a Halle, donde fue recibido como un triunfo. En 1743 fue nombrado canciller de la universidad y en 1745 recibió el título de barón.
Su sistema divide la filosofía en teórica y práctica, precedidas por la lógica. La teórica comprende una ontología general y tres metafísicas especiales: psicología racional, cosmología racional y teología racional. La práctica se ocupa de la ética, la economía y la política. Para Wolff, el principio moral es la realización de la perfección humana, entendida como lo que el hombre puede alcanzar realmente en el mundo. Sus obras en alemán, escritas para un público amplio, fijaron buena parte del vocabulario filosófico de esa lengua.
Su influencia fue enorme. Sus ideas de derecho natural y de Estado paternalista alimentaron el despotismo ilustrado, y su división de la metafísica pervivió hasta Kant, que la criticó en la Crítica de la razón pura. Su racionalismo sistemático preparó también el terreno para el idealismo posterior.
Ideas clave
- Ontología como ciencia deductiva: el ser se estudia a priori a partir del principio de no contradicción y del principio de razón suficiente.
- Perfección humana: el fin moral del hombre es perfeccionarse y procurar la perfección y la felicidad de los demás.
- Derecho natural y deberes: el derecho se corresponde con el deber, y el hombre tiene deberes hacia sí mismo, hacia la sociedad y hacia Dios.
- Metafísica tripartita: psicología racional, cosmología racional y teología racional, independientes de la revelación.
- Filosofía práctica de los chinos: la razón humana puede alcanzar por sí sola verdades morales, como muestra la doctrina de Confucio.
Curiosidades
Discurso sobre los chinos
Su lección de 1721 sobre la filosofía práctica de los chinos provocó la acusación de sus colegas pietistas y acabó con su destitución en 1723.
Barón por su trabajo académico
En 1745 recibió el título de barón, probablemente el primer erudito en obtener un título hereditario del Sacro Imperio por su labor académica.
Maestros e influencias
Discípulos
- Mijaíl Lomonósov 1711–1765
Influido por
- Gottfried Leibniz 1646–1716
- Ehrenfried Walther von Tschirnhaus 1651–1708
Influyó en
- Immanuel Kant 1724–1804
- Søren Kierkegaard 1813–1855
- Mijaíl Lomonósov 1711–1765
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