
George Berkeley
1685–1753 · filósofo empirista irlandés, obispo anglicano y fundador del inmaterialismo
Orígenes y formación
George Berkeley nació en 1685 en Dysert, cerca de Thomastown, en el condado de Kilkenny (Irlanda). Era el hijo mayor de William Berkeley, miembro de una familia de origen inglés con antecedentes en Gloucestershire, y se educó en el Kilkenny College antes de ingresar en el Trinity College de Dublín. Allí obtuvo una beca en 1702, el grado de bachiller en 1704 y, tres años después, el de maestro junto con una plaza de miembro júnior. Permaneció en la institución como bibliotecario, profesor de griego y predicador.
Primeras obras y la teoría de la visión
Su primera publicación fue de carácter matemático, pero la que le dio notoriedad fue el Ensayo hacia una nueva teoría de la visión, aparecido en 1709. En él estudiaba la percepción de la distancia, el tamaño y la posición, así como la relación entre vista y tacto, y sostenía que lo propiamente visible son la luz y el color, no los objetos materiales. La obra suscitó una fuerte polémica en su momento, aunque buena parte de sus conclusiones forma hoy parte de la óptica. Ese mismo año fue ordenado sacerdote, aunque sin consultar al arzobispo de Dublín, lo que dio lugar a un proceso judicial.
El inmaterialismo
En 1710 publicó el Tratado sobre los principios del conocimiento humano, donde expuso su tesis central: que el mundo físico se compone de ideas percibidas por la mente y que no puede existir sin ser percibido. La fórmula «ser es ser percibido o percibir» resume esta posición, que él llamó inmaterialismo y que la tradición posterior conoce como idealismo subjetivo, aunque Berkeley no empleaba ese nombre. Su crítica se dirigía contra la noción de sustancia material, que consideraba una abstracción sin sentido. La acogida fue escasa: pocos aceptaban que nada existiera fuera de la mente. Tres años después, en 1713, reformuló sus ideas en forma de diálogo en los Tres diálogos entre Hylas y Philonous. Philonous, «amante de la mente», representa sus propias tesis, mientras que Hylas, cuyo nombre remite a la materia, encarna a sus adversarios, en especial John Locke. El Tratado expone la doctrina y los Diálogos la defienden.
Viajes, Londres y el proyecto americano
Tras la publicación visitó Inglaterra, donde fue recibido en el círculo de Addison, Pope y Steele. Entre 1714 y 1720 compaginó sus trabajos académicos con largos viajes por Europa, incluido uno de los Grand Tours más extensos por Italia. En 1721 obtuvo el doctorado en teología y volvió al Trinity College para enseñar teología y hebreo. Al año siguiente fue nombrado deán de Dromore y, en 1724, deán de Derry. En 1725 renunció a ese deanato, con unos ingresos de 1100 libras, para fundar en las Bermudas un colegio destinado a formar ministros y misioneros para las colonias. En 1728 se casó con Anne Forster y se trasladó a Rhode Island con un salario de 100 libras anuales, donde compró una plantación en Middletown, la llamada Whitehall, y varios esclavos africanos que trabajaban en ella. Esa etapa exige un juicio claro: sus sermones defendían que el cristianismo permitía la esclavitud y pedían bautizar a los esclavos para que obedecieran a sus amos. En 2023 el Trinity College de Dublín retiró su nombre de una de sus bibliotecas por este motivo. Los fondos prometidos para el colegio nunca llegaron, y en 1732 regresó a Londres.
Episcopado y últimas obras
En 1734 fue designado obispo de Cloyne, en la Iglesia de Irlanda, cargo que ejerció hasta su retiro en 1752. Durante esos años publicó Alcifrón, o el filósofo insignificante, una apología cristiana contra los librepensadores y contra Shaftesbury, y The Querist, una serie de preguntas sobre economía y política. Sus últimos libros fueron Siris, sobre las virtudes medicinales de la infusión de resina de pino, y Further Thoughts on Tar-water. Esta obra sobre la infusión fue la que más ejemplares vendió de todas las suyas en vida. Hacia 1752 se trasladó a Oxford para vivir con su hijo George, y allí murió en enero de 1753. Fue enterrado en la catedral de Christ Church.
Ideas, ciencia y matemáticas
La obra de Berkeley abarcó más allá de la metafísica. En De Motu, publicado en 1721, criticó la concepción newtoniana del espacio, el tiempo y el movimiento absolutos, y sus argumentos anticiparon en parte las posiciones de Ernst Mach y Albert Einstein. En 1734 publicó El analista, una crítica dirigida a los fundamentos del cálculo infinitesimal, en la que acuñó la expresión «fantasmas de cantidades difuntas». Berkeley no dudaba de que el cálculo diera resultados verificables, pero sostenía que carecía de fundamentos rigurosos, y su censura estimuló la búsqueda de bases más sólidas que llevó a trabajos posteriores de Cauchy y Weierstrass.
Recepción y legado
Su influencia fue profunda. Se le considera uno de los iniciadores del empirismo británico y su pensamiento preparó el terreno para David Hume, quien retomó la crítica de la sustancia material. Thomas Reid, tras haber admirado durante largo tiempo su sistema, se volvió uno de sus críticos más severos. Arthur Schopenhauer lo llamó el padre del idealismo. En Norteamérica, Samuel Johnson, que lo visitó, adaptó parte de sus ideas a una corriente propia, y Berkeley donó a Yale una parte considerable de sus libros y su plantación, lo que enriqueció de forma notable la biblioteca del colegio. El interés por su obra creció de nuevo tras la Segunda Guerra Mundial, porque abordaba cuestiones centrales de la filosofía del siglo XX, como la percepción, la distinción entre cualidades primarias y secundarias y el papel del lenguaje. La ciudad de Berkeley, en California, y su universidad llevan su nombre.
Ideas clave
- Inmaterialismo: ser es ser percibido o percibir, de modo que las cosas no son una sustancia material sino conjuntos de ideas.
- Crítica a la abstracción: no tenemos una idea clara de una sustancia material despojada de cualidades sensibles, y por eso carece de sentido postularla.
- Dios como garante de la existencia: las cosas siguen existiendo cuando nadie las percibe porque una mente las sostiene de forma continua.
- Visión: lo que la vista ofrece de modo inmediato son la luz y el color, no los objetos materiales.
- Crítica a Newton y al cálculo: el espacio, el tiempo y el movimiento absolutos, así como los fundamentos del cálculo, carecían de una base sólida.
Citas
«ser es ser percibido o percibir»
Tratado sobre los principios del conocimiento humano
Por dónde empezar
Tratado sobre los principios del conocimiento humano 1710
Es la mejor puerta de entrada porque expone de forma directa y relativamente breve la tesis central de Berkeley: que ser es ser percibido, y que la materia tal como la imagina la filosofía tradicional no existe. El lector encontrará argumentos claros sobre las ideas, los sentidos y la existencia de Dios como garante de la realidad de lo percibido.
Después: Tres diálogos entre Hilas y Filonús. Los Tres diálogos retoman y dramatizan esas mismas ideas en forma de conversación, lo que permite ver las objeciones y respuestas con más viveza y profundizar en la defensa del idealismo.
Obras en Filopedia
Libros para leer
- A Treatise Concerning the Principles of Human Knowledge InglésEPUB 144 KBLeer en línea
- The Works of George Berkeley. Vol. 1 of 4: Philosophical Works, 1705-21 InglésEPUB 682 KBLeer en línea
- Three Dialogues Between Hylas and Philonous in Opposition to Sceptics and Atheists InglésEPUB 137 KBLeer en línea
- An Essay Towards a New Theory of Vision InglésEPUB 132 KBLeer en línea
Curiosidades
Un nombre en el mapa
La ciudad de Berkeley, en California, y la universidad en torno a la que creció llevan su nombre, en su honor.
El padre del idealismo
El filósofo alemán Arthur Schopenhauer lo llamó «el padre del idealismo».
Maestros e influencias
Influido por
- John Locke 1632–1704
- Nicolas Malebranche 1638–1715
Influyó en
- Immanuel Kant 1724–1804
- David Hume 1711–1776
- Henri Bergson 1859–1941
- Charles Sanders Peirce 1839–1914
- Ernst von Glasersfeld 1917–2010
Texto original de Filopedia a partir de Wikipedia (es) y Wikipedia (en) y Wikidata.